jueves, 14 de enero de 2016

PRÓLOGO DE «TÉCNICA NHOLAN - MANUAL PARA CONQUISTAR A LA CHICA QUE TE GUSTA»

Cabecera del libro Técnica Nholan - Manual para conquistar a la chica que te gusta

PRÓLOGO

Querido lector: 

Si buscas una fórmula infalible para ligar con desconocidas en un bar —algunas de las cuales te avergonzarías de presentar a tu familia—, si para ti las conquistas son cifras en lugar de nombres, si prefieres insulsos ligues en vez de enamorar a la persona que siempre te ha gustado… este no es tu libro. En internet, ya hay miles de textos que promueven esas ideas. ¿Es lo que buscas? Porque lo que ofrezco yo dista mucho de todo eso. 


Esta obra —en formato de manual— es una metodología, una recopilación de cosas a hacer y a evitar para incrementar, sustancialmente, las posibilidades de que llegues a gustar a la chica que te interesa. A una en concreto, con nombre y apellidos, a la que ves con cierta frecuencia y con la que tienes en común, al menos, un escenario: el lugar de trabajo, de estudios, de residencia, una actividad, un grupo de personas… 

Esta técnica está orientada a que la aplique un chico con el objetivo de gustar a una chica. Para otras variantes, es posible que no funcione igual de bien, lo cual no quita que este libro pueda resultar valioso a personas de cualquier género y orientación sexual.  

Esto es un manual, no una novela. No habrá grandilocuentes descripciones, no te evocaré sentimientos soterrados y no quedarás inmerso en una trepidante aventura. Ni mi prosa embelesa, ni mi vocabulario es excelso, ni aspiro a ganar el Premio Planeta. No soy Reverte, ni Verne, ni Allan Poe, ni Gabriel García Márquez... y tampoco lo pretendo. 

En compensación, lo que te ofrezco es un lenguaje directo y sencillo, para que entiendas las ideas que te voy a intentar transmitir. El objetivo es que, al terminar el libro y ponerlo en práctica, tu vida dé un cambio sustancial. Lo importante aquí es el contenido, no el continente. 

Y si algo evitaré, será el texto de relleno que otros autores utilizan para engordar su obra y justificar un alto precio. Cuantas menos palabras sean necesarias para transmitirte una idea, mejor para ti y para mí, e indiferente para la idea. El número de hojas o el importe de un manual no son indicativos de su calidad. Si un método requiere de 500 páginas para ser explicado, o no es un buen método o no está bien explicado. 

Este libro trata un tema tan delicado y controvertido como es el de los hombres, las mujeres y sus relaciones. Hay muchas personas, con un elevado grado de susceptibilidad, que me estarán esperando con el cuchillo afilado entre los dientes y ganas de tacharme de machista y demás lindezas. Ruego a esa gente se abstenga de leer esta obra, por el bien de ambos.. 

Podría optar por escribir de un modo políticamente correcto y explicar con claridad meridiana cada uno de mis conceptos, de mis teorías y de mis términos… y sin embargo no lo haré. Esto iría en contra de lo que he comentado de intentar transmitir las ideas lo más sencillo y directo posible, por no hablar de que me obligaría a tratar al lector de necio, cosa a la que me niego.  

Presupongo que se me concederá la licencia de expresarme coloquialmente y de generalizar desde un punto de vista estadístico —en base a promedios—. Y que se tendrá la inteligencia suficiente como para extraer la esencia de mis palabras, sin necesidad de tener que pasarle una lupa a cada una de mis frases. Espero que, en vez de mirarme el dedo, se esfuerce uno por vislumbrar la luna. 

El que se quede en el matiz o en la anécdota, en lugar de intentar entender lo que quiero transmitir; el que le busque tres pies al gato; el que pretenda tergiversar o manipular mis palabras… no es bienvenido.  

Este libro es una deuda que tengo con mi pasado. Una que debí saldar hace tiempo y que pago ahora junto con los intereses, aunque seguramente no sea ni el mejor momento ni la mejor forma. Yo solo estoy cumpliendo con mi palabra. Quizás en el futuro me arrepienta de haberlo publicado —o no, pues no soy persona de arrepentirse—, pero algo que me ha ayudado a mí y a mis amigos, me veo en la obligación moral de ofrecerlo por si pudiera beneficiar a alguien más. Mi conciencia está tranquila, la causa es buena. 

Como es lógico, cuando más aprendes de mujeres es cuando tienes pareja. O dicho de otra manera: los conocimientos para conseguir novia los adquieres cuando ya la tienes. Así de irónica y de injusta es la vida.  

Llevo desde 2004 sin estar soltero, y la diferencia entre cómo pensaba que eran las cosas antes y cómo sé que son ahora es abrumadora. Me da lástima mi yo del pasado, siento incluso vergüenza. ¡Lo que pagaría por viajar en el tiempo y poder tener una charla con él! 

Yo ahora tengo una vida sentimental estable y muchos años a mis espaldas de ideas, teorías, métodos, trucos y consejos. Solo podía darles rienda suelta colaborando para solucionar los problemas de mis amigos, pero era frustrante tener unos conocimientos y no poderlos disfrutar uno mismo; así que, mi forma de resarcirme es intentar que el mayor número de personas pueda beneficiarse de lo que yo no pude. 

La experiencia, como dice la Ley de Olivier, es algo que se consigue cuando ya no se necesita. A mí los conocimientos en este campo ya no me sirven de mucho, lo único que me resta ahora es ofrecerlos al servicio de aquellos que aún los requieren. Es lo más próximo a realizar ese viaje en el tiempo que la física y las paradojas temporales me impiden llevar a cabo. 

Cuando a mí me hizo falta, no tuve nada similar a este libro que me ayudase. Era otra época, el conocimiento era más inaccesible. Este es mi granito de arena para los que sufren lo que yo padecí, ofrezco las respuestas a las preguntas que yo mismo me planteé tiempo atrás. Este manual lo escribo para mi yo del pasado y, con que ayude a una sola persona, me doy por satisfecho.  

No aspiro a más.


— Alexander Nholan — 

[Si te ha gustado el prólogo del libro para ligar «Técnica Nholan», descárgate gratis los 9 primeros capítulos en el menú de la derecha.]